Suelo Radiante
El Suelo Radiante es un sistema
de distribución del calor adaptable a cualquier fuente
de energía, basado en un concepto antiguo de calefacción:
" Pies calientes y cabeza fría".
Los romanos, en su versión, lo llamaban "Hipocasus"
en la España medieval "Glorias". Se trata
de introducir calor en el suelo y dejar que la radiación
ambiente las casas. Esto se conseguía construyendo
canales por debajo del suelo y haciendo circular aire caliente
por ellos.
Hoy, la versión moderna, es instalar en el solado tubos
de polietileno reticulado Pex. Los tubos se colocan de 3 a
5 cms., por debajo de la superficie, con una separación
de 10 a 30 cms., entre ellos.
Haciendo circular por los tubos agua entre 35 y 45 ºC,
el suelo se mantiene entre 20 y 28 ºC y el ambiente entre
18 y 22 ºC.
El grado de confort que se consigue con este tipo de calor
es ideal. Pensándolo bien, calentamos agua a 40 ºC
para mantener la casa a 20 ºC.
Con los sistemas tradicionales quemamos combustible a temperaturas
superiores a 800ºC, para calentar agua a 70 u 80 ºC
y mantener la casa a 20 ºC.
Es obvio que los saltos térmicos son mucho más
altos y, de esto, resultan pérdidas de calor mayores.
CARACTERÍSTICAS DEL SUELO RADIANTE
El calor aportado por el Suelo Radiante es uniforme en toda
la vivienda. Una importante condición para el confort
humano es que , entre el punto más caliente y más
frío de la casa, no haya una diferencia de temperatura
superior a 5 ºC.
El calor viene del suelo (muy importante en casa con niños
pequeños) y llega hasta una altura de 2 a 3m., justo
donde se necesita.
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